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Theo Jansen: la clave del viento.

“Las barreras entre el arte y la ingeniería existen solo en nuestra mente.”

En 1990, el artista holandés Theo Jansen publicó una columna con la idea de ingeniar enormes bestias construidas con tubos de plástico y cuerdas que, utilizando la fuerza del viento, cobrarían vida y removerían la tierra a su paso, permitiendo que las dunas de las playas holandesas no perdieran terreno frente al mar.

Su sueño era poblar la tierra de una nueva especie autosuficiente.

Cada una de sus figuras están diseñadas a partir de un código genético basado en once números “sagrados” con los que Jansen diseña la mayoría de sus artefactos.

El artista publicó este código “ADN” en su página web, y desde entonces, cientos de alumnos experimentan con sus propios prototipos. Según Jansen, fiel defensor del evolucionismo, esta nueva especie se sirve de la inteligencia del ser humano para poder reproducirse.

Un cuarto de siglo después, la fundación Telefónica de Madrid exhibe parte de su obra llamada, Strandbeest.

http://espacio.fhttp://espacio.fundaciontelefonica.com/theo-jansen/undaciontelefonica.com/theo-jansen/

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Reflexiones: Lavapiés

La noche cae sobre el barrio de Lavapiés, sus calles duermen.

La del Mesón de Paredes prefiere continuar la vigilia, decidimos acompañarla…

Nos adentramos en la plaza, atravesamos un  grupo de personas situado en una de las esquinas. Notamos sus miradas en la espalda, somos extraños… Este primer grupo esta compuesto únicamente por varones de procedencia árabe, y hablan exclusivamente en ese idioma. Preferimos continuar, son gente muy reservada.

Nos sentamos en uno de los bancos de la plaza. Justo al lado del nuestro, una mujer, originaria de algún país de Europa del Este, duerme plácidamente.

Parece como si todo el mundo estuviera pendiente de nosotros. Abro una lata de cerveza para dejar claro que no somos policías. Detrás de nosotros, otro grupo de unas quince personas, esta vez de origen subsahariano, hablan en una especie de idioma mestizo entre el francés, el español y algún dialecto africano; el tono de la conversación aclara que el alcohol ha estado presente a lo largo de la noche.

Justo entonces, una “litrona” estalla detrás de nosotros. Mantenemos la calma, y escuchamos… Parece que la cerveza ha caldeado el ambiente. El hedor a orina que invade la plaza se nos hace insoportable, decidimos movernos.

Subimos las escaleras de la plaza, a mi izquierda, un hombre de mediana edad observa. Decido hablar con él…